El primer recuerdo de Edmond de Goncourt
"Cuando a Julian Barnes (...) confesó su envidia absoluta por el primer recuerdo de Edmond de Goncourt, un recuerdo contado por éste a los 60 años, al enterarse de la muerte de su prima Fanny Curt, que acababa de cumplir 76. El anuncio de la muerte de Fanny trajo a Goncourt la memoria del primer recuerdo de su vida, de cuando tenía siete años y estaba pasando unos días con su prima, recién casada, y con el marido de ella. Ambos se mostraban liberales y abiertos, y el niño podía entrar y salir de sus habitaciones. Una mañana, buscando ayuda para preparar sus útiles de pesca, entró en el cuarto del matrimonio, y allí vio a su prima, con las piernas abiertas y el culo sobre un cojín, a punto de ser penetrada por su marido. Hubo un revuelo de ropas de cama y la escena fue vista con la misma velocidad con la que desapareció, como si hubiese sido una alucinación. "Pero la imagen quedó en mí -anotó Goncourt- y aquel culo rosa sobre un cojín con festones bordados fue la imagen dulce, excitante, que se me aparecía cada noche, antes de caer en el sueño, por debajo de mis párpados cerrados". Lo que el irónico Barnes más envidiaba a Goncourt era que hubiera sido capaz, medio siglo después, de rememorar los festones bordados del cojín: "Eso prueba la capacidad de escritor de Goncourt, porque leo su descripción y me pregunto si, de haber sido yo el que hubiese estado allí mirando a la pareja con ojos desorbitados, habría advertido esos festones bordados".
ENRIQUE VILA-MATAS 09/11/2008
