“El fotógrafo Richard Avedon contaba la iniciación de su conciencia a los misterios de la belleza y el arte las tardes de su infancia que pasó sentado en la escalera de incendios de la casa de su familia en Nueva York, escuchando la música sobrecogedoramente bella que aquel gigantesco vecino, el concertista ruso (Rachmaninoff), arrancaba a su piano...
El fotógrafo Avedon también contaba que la primera modelo de sus fotografías fue su propia hermana, una chica tan guapa que muy pronto "fue destruida por su belleza"; su propia imagen la vació, se volvió loca y hubo que encerrarla.
Avedon contaba esta catástrofe sin reservas, habían pasado ya décadas desde entonces, pero en su mirada permanecía una señal melancólica y una luz de alarma”.

Mucho más triste y más interesante me resulta este párrafo del texto al que enlaza citas-y-desplantes... y uniendolo con lo de "la belleza como agente de destrucción", un país bello como es España se convierte en elemento de destrucción de todas estas personas que llegan con la esperanza de mejorar su vida y la de sus allegados y lo que encuentran es una lucha continua... que en muchos casos los aniquila como el ser humano que eran y los "integran" brutalmente:
"...A veces se asiste también a uno de esos dramas de la emigración, como el otro día cuando la pálida Tamara o Nadia sostenía entre sus manos un formulario tembloroso y, entregada a la desesperación, lloraba lágrimas y palabras, entre las que se entendía de vez en cuando el escollo insalvable, formulado ya no en tono implorante, sino en el sustrato más profundo de la desesperación: "Residentsia permanientie en Españia... ¡Residentsia permanientie en Españia!...".