Suena un golpe suave en la puerta de
una cocina que da a un jardín. Cuando la señora O'Brian abre, se encuentra con
su mejor inquilino, el señor Ramírez, acompañado de dos policías de
inmigración. Después de 30 meses de estancia allí, su mejor inquilino ha sido
descubierto y, por no tener papeles legales, va a ser devuelto al otro lado de
la frontera. El señor Ramírez está allí para despedirse de la señora O'Brian.
"Adiós, señora, se ha portado usted bien conmigo. Adiós, señora. No nos
veremos nunca más", le dice. Cuando ella se queda sola y entra en su casa
y sus hijos le reclaman la comida, se queda de pronto muy pensativa. "¿Qué
te pasa, mamá?", preguntan. La señora O'Brian les dice, con una gran pena
súbita: "Que me acabo de dar cuenta de que no veré nunca más al señor
Ramírez".

(I see you never , Ray Bradbury. Versión de Vila-Matas )